Certificaciones que nos respaldan (y por qué deberían importarte)

Cualquier marca puede poner “natural” o “seguro” en su etiqueta. Así, sin más. Pero en Nala pensamos que eso no es suficiente, tú te mereces algo más que promesas bonitas. Por eso cada materia prima que usamos pasa por certificaciones de verdad, de organismos externos que se encargan de comprobar que lo que decimos es cierto.

Ecocert: los que checan que sí sea eco de verdad

Ecocert es de los organismos más reconocidos del mundo en temas ambientales, con presencia en más de 130 países. Básicamente, son los que se encargan de meter la lupa y verificar que una materia prima realmente cumpla con buenas prácticas ambientales y sociales, no solo que lo diga en la etiqueta.

En Nala, al menos el 95% de nuestras materias primas son de origen natural (vienen de coco, maíz y girasol) y están certificadas bajo este estándar. O sea, sí es cierto lo que decimos.

Safer Choice: el ok de la EPA en Estados Unidos

Safer Choice es una certificación de la EPA (la agencia ambiental de Estados Unidos), que lleva más de 40 años estudiando cómo los químicos afectan a las personas y al planeta. Para que un ingrediente tenga este sello, cada componente de la fórmula tiene que ser revisado por científicos, sin excepciones ni letras chiquitas.

Traducción: si nuestras materias primas tienen este sello, significa que de verdad son menos agresivas para tu salud, y que además funcionan igual o mejor que un producto convencional. No tienes que elegir entre “que funcione” o “que sea sano”, puedes tener ambas.

IFRA: para que ni los aromas se les escapen

Cuando hablamos de fragancias, también hay reglas. IFRA es el organismo que define qué tan seguros son los ingredientes que le dan aroma a un producto, a nivel internacional. Si nuestras fragancias están certificadas por IFRA, quiere decir que ya se revisó que no representen ningún riesgo para tu salud. Ese olor rico que te gusta también está checado.

Kosher: un plus de calidad y control

También contamos con materias primas certificadas Kosher, que aunque nació como un estándar religioso, hoy también se reconoce como una garantía extra de procesos limpios, controlados y trazables en la producción. Es como un filtro de calidad adicional.

¿Y esto por qué debería importarte?

Porque cuando una marca no te dice de dónde vienen sus certificaciones (o de plano no las tiene), básicamente te está pidiendo que le creas a ciegas. Y eso no nos late. Preferimos que nuestras materias primas hablen solitas, con papeles que lo respalden.

Gracias a esto, nuestras fórmulas:

  • No tienen formaldehído, nonilfenol, parabenos, triclosán ni EDTA.
  • Son buena onda con tu piel y con quien viva contigo.
  • Cumplen estándares internacionales, no solo buenas intenciones.
  • Son 100% cruelty-free y veganas, cero pruebas en animales, cero ingredientes de origen animal.

Confiar sí, pero con pruebas

Ser una marca mexicana y sustentable no significa aflojar los estándares, todo lo contrario. Por eso cada ingrediente que entra a nuestras fórmulas pasa por un filtro exigente antes de llegar a tu casa.

Limpiar tu hogar no debería ser un acto de fe, y con Nala no lo es: son certificaciones reales, verificables, detrás de cada botella.

¿Quieres ver los productos hechos con estas materias primas certificadas? Échale un ojo al catálogo de Nala

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