Durante años, los productos de limpieza tradicionales dominaron nuestros hogares… y con ellos, toneladas de plástico, fórmulas agresivas y un impacto ambiental que hoy ya no podemos ignorar. Por suerte, nuevas alternativas han surgido para cambiar esta historia, y entre ellas destacan los concentrados de limpieza sustentable: fórmulas más potentes, inteligentes y responsables con el planeta.
Si aún no los pruebas o no sabes por dónde empezar, aquí te contamos 5 razones clave para hacer el cambio y cómo integrarlos a tu rutina sin complicarte la vida.
1. Rinden mucho más (y te ayudan a ahorrar)
Los concentrados están diseñados para ofrecer máximo rendimiento. En lugar de comprar un producto ya diluido, adquieres la fórmula pura, que luego mezclas con agua en casa para obtener varios litros de limpiador.
Esto significa:
- Más usos por envase.
- Menos compras a lo largo del mes.
- Un ahorro real sin sacrificar calidad.
Con Nala, puedes preparar desde limpiadores multiusos hasta desengrasantes potentes con solo una pequeña cantidad de concentrado. Tu presupuesto y tu hogar lo agradecen.
2. Reduces drásticamente el consumo de plástico
El plástico es uno de los grandes problemas de los productos de limpieza convencionales: cada botella significa más residuos que tardan cientos de años en desintegrarse.
Los concentrados permiten:
- Comprar un solo envase y rellenarlo varias veces.
- Transportar menos volumen (porque el agua la pones tú).
- Aprovechar modelos circulares como envases retornables y recargas.
Cada vez que usas un concentrado, estás evitando que una nueva botella termine en la basura o en el océano. Es un cambio pequeño… con un impacto enorme.
3. Son más seguros para ti, tu familia y tu hogar
Muchos limpiadores comerciales contienen químicos agresivos que pueden provocar irritación, alergias o contaminaciones en el ambiente interior de tu casa.
Los concentrados sustentables de Nala están formulados con:
- Libre de tóxicos.
- Fórmulas biodegradables que no contaminan.
- Ingredientes derivados de plantas (coco, girasol, maíz).
- Materia prima certificada que garantizan seguridad.
Así, limpias tus espacios sin exponer a tus hijos, mascotas o tu propia piel a sustancias dañinas.
4. Tienen un impacto ambiental mucho menor
Los concentrados no solo generan menos plástico y reducen residuos: también disminuyen la huella de carbono del transporte.
¿Por qué?
Porque estás moviendo menos volumen y menos peso. En lugar de trasladar cajas enormes de botellas llenas de agua, los concentrados permiten transportar pequeñas unidades que rinden muchísimo.
Esto equivale a:
- Menos emisiones en transporte.
- Menos contaminación del agua.
- Mayor coherencia con un estilo de vida sustentable.
Si buscas productos que alineen tus hábitos con tus valores, este cambio es un paso decisivo.
5. Te permiten un estilo de consumo más consciente (y sencillo)
El objetivo de los concentrados no es complicarte la vida, sino hacerla más eficiente. La mayoría de estos productos solo requieren que mezcles una cantidad específica del concentrado con agua en un atomizador o botella reutilizable… ¡y listo!
Además, marcas responsables como Nala impulsan un modelo circular donde:
- Puedes reutilizar envases cuantas veces quieras.
- Tienen sistemas de devolución.
- Promueven prácticas que realmente reducen tu impacto ambiental.
Adoptar estos productos te acerca a un estilo de vida minimalista, práctico y alineado con el cuidado del planeta.

Cómo empezar sin complicarte
Hacer el cambio es más fácil de lo que crees. Aquí te doy una mini guía práctica:
1. Elige el kit inicial para empezar
Los esenciales: un multiusos y un desinfectante. Cubren el 80% de la limpieza diaria.
2. Ten a mano un atomizador o botella reutilizable
Si es posible, de alta calidad y preferentemente un envase retornable o reciclado. En Nala puedes pedir tu kit de concentrados con un atomizador.
3. Sigue la proporción recomendada
Cada concentrado indica cuánto debes mezclar por litro. Solo viértelo, agrega agua y mezcla.
4. Integra la rutina poco a poco
¿Ves que te funciona? Agrega un desengrasante, un limpiavidrios o un desinfectante para superficies concentrado.
5. Aprovecha los repuestos
Son más económicos, más ligeros y generan menos residuo.
Conclusión: Un pequeño cambio, un gran impacto
Cambiar a concentrados es una decisión simple que transforma tu hogar, tu presupuesto y tu relación con el planeta.
Rinden más, limpian mejor, son más seguros y reducen significativamente tu impacto ambiental.
Si estás lista(o) para dar el paso hacia una limpieza más consciente, efectiva y sustentable, los concentrados —como los de Nala— son la mejor forma de empezar.
Descúbrelos en: https://nala.eco/tienda/
